viernes, 6 de febrero de 2009

Hace 66 años

Queridísimo papa:
Voy a escribirte una carta
y no sé, ni lo que pienso.
Cuando veo tu mirada
e intento sumergirme
en el agua transparente
de tus ojos azul cielo.
Quiero e intento pensar
qué me querrías decir
esa noche de febrero….

Yo no he podido tener
tus últimos pensamientos…
Sólo cuentos que escribías
para que al irme a dormir,
nunca te echara de menos.
Como mamá se marchó
a buscarte a un mundo, lejos,
yo, me quedé sin familia;
Sin aquellos que quería,
sin mis juguetes y cuentos…

Han pasado tantos años,
intentando olvidar, un pasado
que era nuestro…
¿Qué quieren que diga ahora,
si ya está dicho lo nuestro?
En pensamientos, palabras…
de aquellos, que se marcharon
y de otros, que volvieron.

Descíframe tu mirada,
porque aunque ahora, te comprendo.
Quiero saber por ti mismo,
lo noble y bueno que fuiste,
¡Qué nobles y buenos fueron!.
Tú… que ofreciste tu vida,
Ellos… que también la dieron.

Descíframe la mirada
de tus ojos azul cielo,
Quiero saber que estás cerca,
que siempre estás a mi lado.
Que no te has marchado lejos.

Da las gracias a mamá,
también a las abuelitas,
por los besos y regalos
que me mandan, desde el cielo.
Y tú recibe el abrazo
y los besos que faltaron
al robarnos nuestro tiempo.

Carmina
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Querido abuelo,
Nunca te he escrito una carta pero hoy he pensado que era una buena idea. Me gustaría decirte tantas cosas que seguramente me dejaré en el tintero las más importantes, pero seguro que podré escribirte otras veces y entonces te diré lo que se me haya olvidado.
Va a hacer ya 66 años que te fuiste, por eso no pudimos conocernos, pero también es la razón por la que te he buscado durante tanto tiempo. Quería saber muchas cosas, quería saberlo todo de ti.
Primero no entendía nada y después, cuando entendí, necesitaba todas las respuestas. También las que mamá no podía o no quería darme.
Seguramente cuando te fuiste, (cuando os fuisteis tantos), no podías imaginar lo que iba a venir después. Debió ser horrible. Nadie perdonó y la paz, no fue paz más que para unos pocos.
A la abuela tampoco la pude conocer. Ya lo sabes, claro. Esta carta también es para ella. Mamá tiene las pocas fotos que le llegaron y yo guardo la que más me gusta.
Creo que es la última que te hiciste y en esa sí que estás guapo. Ya soy unos cuantos años mayor que tú, así que imagina que raro, llamarte abuelo.
Llevo varios años como una loca, escribiendo a gente, visitando archivos… Todo para saber, para encontrar respuestas porque no me conformaba.
Buscando cosas sobre ti, alguna foto encontré nueva. Tuyas no, pero de la familia y en una vi a un primo ya de mayor e imaginé que tú te hubieses parecido a él. ¿Sabes que hace 100 años que naciste? Ese día pienso celebrarlo aunque sea con una sidra y unos cacahuetes.
Cuando era pequeña conocí a tu hermano. Se quedó a vivir en Francia y ya no volvió. Ahora me hubiese hecho mucha falta para contarme cosas, pero he conocido a otra gente fascinante.
Sólo dos personas te recordaban. Había pasado tanto tiempo que no me supieron decir mucho, pero fue estupendo. Julia, me contó que estuvo contigo “comiendo rancho” muchas veces. ¡Menuda mujer! Nos encantó conocerla y yo no la voy a olvidar jamás.
Y también he conocido a tu prima Sofía. Fue a verte el día que te bajaron a “capilla”. Ella fue la que avisó a la abuela y a tu madre. Ahora hablamos a veces por teléfono.
Pero además de las personas, abuelo. He visto tus notas y tus cartas. Hasta una huella, donde también puse mi dedo después de tantos años.
Y no puedes imaginar el revuelo de las cartas. Están en un archivo, no llegaron a nosotros, pero se han conservado. Lloré mucho al verlas. Mamá también vino, pero ella se mantuvo firme y después se enfadó contigo. Contigo, conmigo…ella te explicará.
Como había llorado tanto, debí darles pena y me las fotografiaron. Además ese día me puse una misión; Y la he cumplido, no creas. La carta no había llegado a quienes tú querías que llegase, pero la leyeron los hijos de tus hermanos. Tienes un montón de sobrinos, ¿sabes? Franceses todos, menos uno.
Otras notas tuyas están también guardadas, no muy bien por cierto, con muchos documentos que he podido ver en este tiempo. Si el papel lo habías escrito tú, mamá y yo pasábamos la mano por encima, sabiendo que habías apoyado allí la tuya. ¡Ya ves que tontería! Algunos papeles están tan viejos que ni se pueden leer.
Ahora, desde hace unos años y gracias a que todo ha cambiado tanto, (tanto que no reconocerías muchas cosas). Ahora somos muchos. Hay muchos nietos como yo que también perdieron a sus abuelos. De la misma manera, en el mismo lugar, a veces en el mismo día… y nos hemos encontrado y estamos juntos buscando vuestras historias.
Estoy convencida de que eras amigo de alguno de sus abuelos. Hay una magia especial con muchos de ellos… como si vosotros estuvieseis detrás.
Tendrías que ver la de fotos que he visto. Otros muchos abuelos “niños” que ahora son parte de mí y de toda esta historia. De todas las historias.
Nos hemos perdido muchas cosas que ya nadie podrá contarnos, pero supongo que de alguna forma tú sabes cómo nos ha ido a todos y siempre has estado con nosotros.
Por eso era tan importante ir encontrando piezas, pero… faltan tantas y hay tantas cosas que quisiéramos saber… Quise empezar por el principio y estuve en Olleros, incluso creí encontrar la casa dónde habrías nacido. No hablé con nadie, sólo paseé por aquellas calles donde se había detenido el tiempo y pensaba que mi instinto haría el resto. Ahora tendré que volver y preguntar si todo lo que imaginé era cierto.
Sé de tu vida episodios que saltan de una fecha a otra, y a veces dudo que los tenga ordenados, pero los guardo como el que hace una colección. Recuerdos muy valiosos que trato de encajar con lo que va apareciendo. Te reirías, seguro. Pero yo voy a seguir, porque estoy segura de que hay algo que quieres que encuentre.
Y mientras lo hago, quiero que sepas que estoy muy orgullosa de ser tu nieta. Tenía miedo de hacer daño a mamá, pero creo que ella también ha descubierto muchas cosas, a muchas personas y espero (lo sé) que haya entendido que todo esto era por mí, pero también por ella.

No te hemos olvidado abuelo y estarás siempre en nuestro corazón.

jueves, 5 de febrero de 2009

Desde dentro

Queridas Madres, Esposas, Hermanas, Sobrinas, Hijas, NIETAS; (Ellas y Ellos), que estéis en la calle.
Me encomiendan que , en nombre de todos, os escriba. Estamos en Abril, no sé más.
No tengo más papel. Escribo con una Mina de lápiz. Anímicamente estamos Bien; Corporalmente MAL.
Cuando escribamos la tarjeta semanal, diremos que estamos bien, no es Verdad. Si no lo ponemos, no os la mandan. Cuando contestéis hacedlo corto o no nos la dan. Esta misiva es "Áerea", sin Censura. Va a Una pero es para TODAS.
Me traen, ¡Vuelvo!, a la Provisional, atravesando TRES o CUATROCIENTOS penados a Muerte o propensos a ello, (sin juzgar). Hacinados. Me llevan al Fondo. Cuatro Celdas individuales; Más no cabe. En la Galería nos visitan: Damas, Caballeros, Curas, Monjas, Uniformes Militares, Falangistas y toda la Estirpe. Nos Abofetean, Escupen, Dan Patadas, (estamos formados), Nos Injurian. A los más jóvenes nos llaman Hijos de Stalin y la Pasionaria. A TODOS nos Gritan: Hijos de Puta, Cabrones, Asesinos, etc. No sé que buscan, luego siempre sale alguno,-va a Diligencias-, De ellas vengo yo hecho polvo... La comida es Café-Agua, Guisantes-Agua y lentejas o patatas-Agua, (lo llaman Caldo), un Cucharón y un Chusco diario. En cuanto te descuidas patada o coscorrón con Sopapo...
¡Ah!, en el Púlpito también nos llaman Hijos de Puta, Asesinos, etc,.
Dijeron: "Si no tenéis la Sangre manchada de manos", (Sí, Así), No os fusilarán. FUSILAN TODOS LOS DÍAS INDISCRIMINADAMENTE.
Vienen a traer la Comida, a los otros tres; a mí pan y agua UNOS DÍAS.... Los Castigados no pueden escribir ni Comunicar.
He de terminar. Besos a todos. ¡No puedo continuar!. Salud.
Uno de los Vuestros.




miércoles, 4 de febrero de 2009

Hola Arturo

Hola Arturo,
Quería hablar contigo. Deseo preguntarte tantas cosas...!!!, aunque soy consciente de que quizás algunas no tendrán respuesta... ¿Es sincera tu petición de perdón a tu familia, a Julia, tu mujer, en tu última carta?, ¿Fuiste verdaderamente consciente de que estabas siendo juzgado por un error, ya que tú única culpa era la de ser un alma libre, respetuosa y honesta y la de luchar por las libertades de tu prójimo?, ¿De verdad que conseguiste la paz definitiva que proporciona la absoluta armonía interior y la resignación del que se sabe inocente?
Me dices que Sí a todas mis preguntas. Tu cara. Tus anécdotas. Tus cartas.
Las documentaciones que plasmaban tus delitos, como :”...Juzgado por hechos: “NO CONSTAN” o la otra de: “...por hechos realizados...” Todo ello siempre me dijeron que SÍ. Se que la fe más grande para ti se alojaba en el amor universal al ser humano, y que dentro de esa pensión habitaban como compañeras de lujo tus 2 Julias, mujer e hija. Que a través del amor universal, pudiste sentir el amor a tu esposa y tu niña, que según queda expresado en tus cartas, rozó lo divino.
Arturo, la abuela Julia nunca pudo perdonar. El dolor, el miedo y el hambre fueron demasiado abrumadores para trabajarse el perdón. Quizás si hoy estuviera viva, sí lo hubiera hecho. Hubiera entendido que algunos “malos” no lo fueron por capricho y que en tiempos de guerra el humano a veces se ve necesitado de tomar decisiones muy duras y de realizar hechos que en circunstancias normales hubieran sido inconcebibles. Y que sí, que los buenos, casi todos, fueron muy buenos, como tú, pero no todos los malos, actuaron por voluntad propia, si no vencidos por el miedo que proporcionaba el conocimiento de las graves consecuencias que normalmente suponía ayudar a un miembro del bando contrario, para él y el resto de su familia.

En resumen, si no hubiera fallecido en el año 2000 y hubiera sabido de la existencia del foro “Memoria y Libertad” y de la aparición en él de un sobrino tuyo, estoy completamente segura de que sus herméticos esquemas ideológicos habrían cambiado y habría saboreado el buen gusto del perdón....

Y ahora discúlpame tú por no llamarte abuelo o yayo, será la falta de costumbre, o quizás un miedo inconsciente a convertirte en real y sentir cuanto me haces y me has hecho falta. Dicen que uno no puede echar de menos lo que nunca tuvo, pero no es cierto, yo te he extrañado en innumerables ocasiones, cuando mi alma, roja de nacimiento, comenzó a tomar parte activa en cada paso de mi vida, cuando comprendí que el mas importante principio de un hombre ha de ser el de ser fiel a sí mismo. Cuando siendo niña hubiera dado cualquier cosa por que tú, mi abuelo Arturo, me hubiera contado los tradicionales cuentos, con tus maneras, con tu energía, con tu gracia y con el amor que me consta tuviste siempre hacia la infancia. También te extrañé cuando amé por primera vez, o cuando sufrí el desamor o el abandono, o cuando fui madre y lloré de felicidad, o cuando perdí a mi abuela y después a mi padre, o cuando en otras múltiples ocasiones tuve que invertir en pérdidas..., o cuando..., tantas veces te extrañé...!!! En conclusión, cuando fui consciente de la absoluta y rotunda verdad de que uno nace y muere solo, ahí estabas tú con tu escrito final enfrentándote al adiós como un “Súper Héroe”.
Al contrario de otros muchos nietos y familiares de víctimas, dentro de lo que cabe yo he sido muy afortunada, pues al menos a mi me quedo un valiosísimo legado epistolar. Siempre has estado en mi con tus con tus cartas, “manuales de la perfecta conducta”, con tus fotos, con las anécdotas contadas por la yaya y por primas de Madrid... Que grande fuiste...!!! Simplemente y en plenitud del concepto eres una BUENA PERSONA, ese valor tan amplio que no tiene fecha de caducidad y que irradia tu mirada de profundos ojos verdes, y que es en definitiva lo que cada día intento transmitir a mi hijo como el tesoro mas importante de un hombre, a pesar de ser consciente de que no es algo que se pueda enseñar, ni en casa ni en la escuela, solamente cuando una persona nace buena, es una BUENA PERSONA y con ello tendremos siempre el campo abonado para sembrar y obtener fruto. Se nace o no se nace con él, y por mucho que sembremos, el que no lo posee el primer día que ve la luz al mundo, el resto de su existencia estará condenado irremediablemente a ir maquillando y camuflando su mezquindad por la vida, con buenas palabras, que por una lógica tan pura como la ley de la gravedad, no tardarán en desmentir con hechos. A menudo éstos, se hacen ricos por que de maneras casi siempre amorales consiguen muchos bienes materiales, sin saber que la riqueza, como dice el dicho, no está en el que más tiene, si no en el que menos necesita... Éstos jamás serán capaces de mirarse en el espejo de la verdad...Pero bueno, ese es otro cantar...

ARTURO, ABUELO, GRACIAS POR LLEVARME
TODA LA VIDA DE TU MANO.

Barcelona, 30 de Enero de 2009
Julia a su abuelo Arturo Lodeiro

martes, 3 de febrero de 2009

Más respuestas

PARA MI TITI QUERIDO,

Querido Titi, por fin te encontré! gracias a estas personas maravillosas con las que tropecé buscándote y que me han ayudado tanto, tú sabes que tú y yo hemos hablado mucho, con el pensamiento y desde el corazón que de ahí es donde sale lo mejor de cada uno, solo es cuestión de escuchar y poner mucha atención, te he contado muchas veces mis sentimientos, te he pedido también que me eches una mano desde donde estuvieras cuando he tenido dudas, problemas etc.
Si estuvieras aquí nos llevaríamos tan bien!
Sabía tan poco de ti y, sin embargo, desde que era una niña te he querido tanto, ¡que injusto privarnos de tu compañía! Ahora se un poco más de ti gracias a esas cartas maravillosas que me mandó mi prima Esperanza la hija de tu querido Paco y he descubierto que eres tal y como imaginé.
No puedo decir que me ha sorprendido nada de lo que he leído, pues eres como yo pensaba. Sí, tan solo me ha producido mucha tristeza el dolor tan grande que tienes por la abuela, lo que te preocupa su sufrimiento, pero no te preocupes ella era una mujer muy fuerte y te defendió hasta sus últimos días, pasó lo suyo para sacar adelante a tantos hijos, pero como todo el mundo, eran tiempos muy difíciles…..contaba con la ayuda de mamá-abuelita ¿te acuerdas? Cuando le regalaron un trozo de tela y os vistió a todos iguales como nos reíamos cuando tu madre lo contaba, que ilusión tenias en pasear a tus hermanos en coche por que habías aprendido a conducir ¿verdad?
Cuanto me gustaría conocerte, recordar mi niñez a tu lado como la recuerdo al lado de mis otros tíos y tías, ¿Por qué hubo esta guerra tan injusta que separó a familias? Aún hoy cuanto dolor acumulado… ¿sabes? a veces antes hablar de ti era “tabú” para no remover viejas heridas que hacían mucho daño, heridas que con el tiempo cicatrizaron pero cicatrizar no significa olvidar ni dejar de amar, yo ya sé que estás bien donde estás porque ya no estás solo, tienes a tus seres queridos, los que se han marchado para reunirse contigo, y los que quedamos aquí siempre te tenemos presente, ya sabes como estamos por aquí, siguen las injusticias, las guerras, el ser humano que no cambia… ¡Qué te voy a contar que no sepas!
Me ha gustado mucho hablar contigo te debo un beso enorme y un abrazo y espero dártelo algún día pero sabes que, de momento, hago mucha falta aquí.

Con todo el cariño de tu sobrina que no te olvida.

lunes, 2 de febrero de 2009

Abuelo

La primera carta
Abuelo,
lo demás me da igual, Dios murió antes de que yo naciera…
Solo quería saber de ti lo que ni tu mujer ni tu hijo pudieron contarme nunca y ver tu imagen en algún retrato, donde poder leer en una mirada transparente “me despido de ti y de toda la familia para siempre. Adiós a todos…”
Cómo sería posible no responderte, aún 70 años después de que lo escribieras, 75 días después del final de la República, y de madrugada, en un Madrid sin sueños, solo entre 79 almas más, también conocedoras de su inminente asesinato por “heridas causadas por arma de guerra”.
Los asesinos, en su regocijo, os avisaban con tiempo. El justo y necesario para despediros de la familia, pero ¡que eternos minutos para saberse inocente!
“ te mando el monedero con 6 pesetas y mi sortija para que tengas un recuerdo mío”
…y gracias que tus últimos pensamientos pudieron llegar a su destino.
Cómo no decirte abuelo que este pedazo de papel doblado en cuatro cachitos, que fue rescatado de alguna rendija en los muros de Porlier y que está ahora mismo aquí, a mi lado, es mi gran tesoro.
Lo demás, que es mucho, ya te lo iré contando. Este año, y sabiendo la esperanza de vida de quienes padecen escasez de todo menos de ideales, serías centenario en diciembre.
Solo quiero que sepas que me acuerdo.
¡Un fuerte abrazo, abuelo!¡Un fuerte abrazo, compañero!
(Seguimos en contacto)

La segunda carta

Hola, abuelo Tomás (por si no te lo había dicho antes, te diré que somos tocayos por algo y me siento muy orgulloso).
Hoy he despertado con ganas de dar batalla y clavarme incluso las espuelas de tu montura, la misma que te ayudaba a llevar el pasto de Majadahonda a Legazpi, para que se alimentara la caballería de guerra.
Te respondía, en mi anterior carta, que conservo como un tesoro tus últimos pensamientos, pero tengo más, te cuento:
hace más de cuatro años que rescatamos vuestros nombres de un listado casi perdido y los enganchamos al viento (así se llamaba la calle donde vivías en el pueblo), para lanzarlos al mundo entero y escribir vuestra noble historia arrebatada. Ahora el viento se conoce como internet.
Seguro que te cuesta creerlo, pero gracias al viento y al inquebrantable mensaje que portaba, nos hemos podido abrazar con otros nietos, hijos y sobrinos de asesinados, con muchos camaradas y amigos que tuvieron que soportar la suerte de una vida sin libertad y sin futuro y que, incluso, compartieron cárcel contigo.
Gracias al viento, hoy puedo escribirte y entender tus respuestas. Hoy puedo decirte que, buscándote, me conozco más, aunque solo sea porque tú lo supiste primero.
Supongo que te llegarían los claveles y deseos del año pasado. Entre familiares y amigos nos juntamos unos cuantos para deciros a la vez gracias, muchas gracias por Todo, con mayúscula.
También intuyo que, además de claveles (los llevaré a la tapia de todas las maneras), preferirías que siguiera luchando por las nobles y justas ideas que defendiste y, sobre todo, por seguir sacando legumbres de las tierras que no consiguieron arrebatarte.
Abuelo, de alguna manera, llevamos tiempo sembrando aquellos surcos que dejaste a medias, para que puedan alimentarnos de dignidad algún día. Si te busco, si alguien busca a un luchador, es inevitable que sea para seguir su lucha.
En eso estamos
(te sigo escribiendo)
Tomás Montero a su abuelo Tomás.
A los familiares y amigos de las víctimas de la represión franquista en Madrid

Nuevamente esperamos que voluntades y sentimientos nos hagan coincidir en otro homenaje entrañable y esperanzador.Después de afrontar ilusiones y desilusiones en un año repleto de actividades encaminadas a la búsqueda y reconocimiento de los nuestros, debemos felicitarnos por persistir en estos nobles e imprescindibles objetivos. Con mayor fuerza y unión que meses atrás y con la experiencia del trabajo diario, los pequeños logros personales y colectivos que, hasta ahora, nos dan el optimismo necesario para seguir luchando y regresar juntos de nuevo a la tapia con nuestros claveles.Esta vez, por motivos de calendario y conmemoraciones, el Homenaje se traslada al sábado 28 de marzo, 70 aniversario de la entrada de las tropas rebeldes en la capital, e inicio en ella de la brutal represión franquista, ya sobradamente conocida en otros territorios ocupados.Como en otras ocasiones, llevaremos sus retratos, sus cartas, sus canciones y, este año además, leeremos las nuestras, con nuestros deseos, preguntas y respuestas. Son muchos años ya sin tener noticias.Confiamos (ya sabéis que solo disponemos de nuestra voluntad), que podamos participar todos para conseguir que las víctimas, y estos 70 años de impunidad, no queden en el olvido. Estamos todos invitados.

domingo, 1 de febrero de 2009

Primera idea: Respondemos sus cartas

Retomando un viejo deseo (desde que leímos "Querido Eugenio" de Juana Doña), queremos plantearos la idea de "responder a sus cartas". Ahora que han pasado 70 años, mostrar que las familias seguimos ahí, esperando...
Escribimos por primera vez a nuestros abuelos, a nuestros padres... Ahí cabe todo, desde lo más sentimental, hasta hacernos entender y que la gente sepa por qué estamos aquí. Si sale bien, que saldrá seguro, de ahí sacaremos las intervenciones. Tenemos gente que lo haría con ganas y que escribe muy bien y desde luego no tendría comparación con nada.
Estamos seguros que además de impactante, puede ofrecerse de la mejor manera.
Si nos enviáis vuestras cartas, además de ponerlas después en el blog de "Quienes eran", haríamos una selección para que este año nuestro "Collage" fuese la respuesta a todas aquellas frases que quisimos que el año pasado guiasen el homenaje. El año pasado eran sus palabras y este año podemos dar un paso más y tratar de darles respuesta. Cada uno como lo sienta. Se trata de que nuestro homenaje siga siendo nuestro y hagamos lo que sólo podemos hacer los familiares.
Decidnos que os parece... Ya tenemos las primeras.

Enviadlas como siempre a webmaster(arroba)memoriaylibertad.org