domingo, 8 de marzo de 2009

Abuela

¡Hola Abuela!
De nuevo aquí estamos ante este muro, testigo de tanto dolor. Aquí pasaste los últimos segundos de tu vida, arrebatada, argumentando su ejecución con la razón de la sin razón. ¡Qué crueldad! A la vez que a ti te quitaban la vida, a nosotros tus nietos, nos privaron de conocerte físicamente.
Nuestros padres intentaron acercarte a nosotros, hablándonos de ti y de la enorme tragedia por la que atravesasteis.
Siendo nosotros muy niños murió Papá: Tu hijo Antonio, víctima de una enfermedad contraída en la prisión durante los siete años de cautiverio, Joaquín: Tu otro hijo, murió en prisión, (privados de libertad por defender LA REPÚBLICA, el Gobierno legítimamente constituido)
Crecimos con nuestra madre teniéndoos siempre presentes. Ella ha sido la que más ha podido informarnos de todo lo sucedido. Por eso hoy estamos aquí para rendiros homenaje y como recordatorio de que no os olvidamos, teniendo siempre presente, los sufrimientos a que fuisteis sometidos tan injustamente. En contra de los que aún quieren negarnos, el reconocimiento de la “MEMORIA HISTÓRICA”, (principalmente los que fueron actores de aquellos terribles sucesos), nosotros si recordaremos siempre le ocurrido que tanto dolor llevó a nuestra familia.
Hoy estamos aquí, reunidos un grupo de personas que compartimos los mismos sentimientos: nuestro cariño y dolor con el reconocimiento de la crueldad a la que fuisteis sometidos. Siempre estaréis presentes en nuestras vidas y en tanto os recordemos, en nosotros seguiréis viviendo.

Tus nietos:
Lupita, Antonio y Joaquín.