martes, 24 de marzo de 2009

Poema por la memoria

Se ha gritado tantas veces ¡Arriba España!
Tanto, que las mismas veces la han yermado,
convocando a los demonios más celestiales,
agitando, vida por vida, todas las muertes,
con sus proclamas de hierro sucio,
con sus bocas irreconciliables;
a la muerte temprana, con la baba rencorosa,
a la carta precipitada, con la pluma trémula,
a la patria humillada, en todas sus patrias.

Se ha asesinado tanto, con tantos ojos cerrados,
que las paredes se tornaron rojas, en el acogimiento desbordado de muerte,
que las herramientas de vida desaparecieron por los camiones y los barrotes.
Ya no había vidas que reparar sino en las fosas, ni muertes complicadas,
ni campos sin manchas, ni ruinas precedidas de paz.

Ha estallado tantas veces la libertad en oídos poco frecuentados
que sólo con ruido de pólvora consiguieron silenciarla.
Pero hoy seguimos, al frente de un pasado en la vanguardia,
aupando la voz de las raíces y, vida por vida, poniendo nombres
a todos los ocasos, y cuyo principal patrimonio, no es otro
que un nuevo amanecer, y en paz.

Francisco José Lifante Martínez