lunes, 16 de marzo de 2009

A las víctimas olvidadas

Olvidadas por los demás, olvidadas porque no interesan, porque a algunos incluso les molestan, porque dicen que aquí no ha pasado nada, por aquellos que nos critican, por aquellos que dicen que “somos gente mala” que sólo queremos resucitar fantasmas y volver a dividir en dos España.

Nuestras víctimas no son fantasmas son personas con nombre y apellidos, con historias, con vidas repletas que les arrancaron al alba.

Porque son tan víctimas como el resto de víctimas del terrorismo de España, aunque a las nuestras no les corresponda nada, ni homenajes ni duelos ni reconocimiento, ni monumentos, ni nadie nunca nos pidió perdón, ni nos dio nada.

Y hasta la ley que tanto nos esperanzaba, se nos quedó corta, se nos quedó en nada, porque no puede haber distingos entre las víctimas últimas y las primeras, no tiene sentido, todas fueron igualmente torturadas y asesinadas.

Se nos sigue silenciando, nos siguen poniendo trabas …

Pero al igual que nosotros somos fruto de ese pasado, trabajaremos para que cambie el mañana, y que nuestros hijos sepan la verdad de lo que ocurrió en España.
Nuestras víctimas están en nuestros corazones: trabajemos por restaurarlas.


Victoria a su abuelo Carlos Fernández Andrés
(Dedicada a mi abuelo Carlos Fernández Andrés concejal fusilado en el Cementerio de la Almudena de Madrid en febrero de 1940 y a sus hermanos Esteban y Segundo desaparecidos desde hace 70 años.)