viernes, 6 de marzo de 2009

Carta a un abuelo republicano

"Cuantas cosas han pasado desde que no estáis. Han sucedido tantas que seguramente no reconoceríais el mundo que nos rodea. Algunas de ellas han sido horribles, pero otras… otras han sido maravillosas."

Dejadme que os cuente algunas cosas:

Es curioso, porque aunque las diferencias son bastantes, el mundo por el que luchabais se parece al que vivimos nosotros ahora en este país. Por ejemplo, todos los niños saben leer y escribir, aunque ahora lo hacen a través de cuadernos muy diferentes, en serio;

¿Y los trabajadores? Todos los trabajadores tienen importantes derechos: vacaciones, dinero si pierden el trabajo, ayudas para tener hijos, posibilidad de estar con ellos unas semanas cuando nacen sin dejar de cobrar…

¡ Y seguridad social universal !: los médicos cuidan, e incluso operan, a todos los enfermos por igual, sin distinciones, sin reparar en sus recursos, con los mejores tratamientos.; En todas las casas hay agua, luz, e incluso cuarto de baño ¡en todas!

También la gente tiene derecho a enamorarse una y otra vez porque incluso ¡uno puede casarse varias veces!. Se intenta acabar con los engaños legislados, con los silencios, con el miedo a la soledad, a la desprotección, a la violencia. Porque eso sí, las parejas están obligadas por las leyes a mantener un enorme grado de respeto.

El asunto de la religión os chocaría también. ¡Existe libertad religiosa!, ¡ y garantizada por ley !, y ahora se trata como un asunto más privado que público, más individual que colectivo.

¿Y sobre el sexo?, uff, creedme, aquí las cosas han cambiado mucho, se han vuelto más lógicas. También entre los hombres, aunque esto es más complejo de explicar aquí.

Eso no quiere decir que todo este hecho. Todos esos cambios tienen también enemigos, siempre acechando. Pero están bastante solos. Y ni son tantos, ni tan valientes como nosotros.

Ahora se trabaja poco el campo, eso sí, y muchas materias se traen del extranjero, de fuera del país. Incluso podemos viajar a Alemania, a Italia a Francia y a un montón de países a trabajar, sin necesidad de muchos papeles.

¡Ah! ¡Y también viene gente de fuera!. Aquí ya vive gente nacida en África, en China, en Marruecos, en la India… Viene mucha gente, sí, ¡ porque desean vivir en un país como el nuestro !. Algunos pierden la vida intentándolo. Sí. Esa todavía es una asignatura pendiente.

Así que ya veis, lo que hicisteis sí que sirvió para mucho.

PD.

Y en efecto, como le dijo el follonero a Franco en su tumba: el nieto de un Republicano es ahora el presidente del gobierno.



Fernando Berlín.
Periodista y escritor. Director de Radiocable.com